martes, noviembre 27, 2007

Un gran comienzo


Qué difícil es empezar a cerrar etapas. En todo orden de cosas. Cuando se cierra un ciclo quedan tantas cosas atrás y muchas más se vienen contigo y pasan a formar parte de tu vida, de tu historia y, en alguna medida, te transforman. Nada vuelve a ser igual. Cuando llega ese momento es tiempo de parar y mirar: a tu alrededor, a los que quedan, a los que se van, a los que vienen y a ti mismo. Es tiempo de evaluar.
Luego de terminar con la presión de las clases, los talleres y los miles de proyectos que poco tiempo nos daban para respirar... no, no llega ni una gota de calma. Todo lo contrario: llega más pega. Pero en fin. También es tiempo de echarle un ojo a lo que fue -a lo menos para mí- el año más loco de mi vida.
Y la evaluación, debo reconocer, es 100% positiva. A pesar de padecer de allegamiento congénito, a ratos deseos incontrolables de estar con los míos, de disfrutar de una dieta de convento de lo más "mundo freak" y de cambiarme a la ciudad más sucia y violenta de este país... cuando se pasaban esos tragos amargos estaban ellos: mis amigos. Personitas increíbles, que se robaron buena parte de mi cariño y de esta aventura. A todos ellos, unos de más lejos que otros, les agradezco: por reírse y llorar conmigo, por el apoyo, por la unión y la fuerza, porque siempre estuvieron, siempre están y siempre estarán.
Tal como lo dijimos en este video: esta es sólo la puerta que se abre después de cerrar este etapa, es sólo el comienzo de la historia.

3 comentarios:

Pablo Arroyo León dijo...

Maca, me hiciste llorar. Yo también estoy más que agradecido de poder tenerte en mi vida. Eres la fiera de la Región del Bío Bío. Te quiero, amiga. ¡Qué bueno que valió la pena agarrar tus cosas y arrancar para Chaguito! Sucia, hedionda a Mapocho y todo, aquí crecimos, Maquita.

Macarena Villa dijo...

Coquí
Gracias. Te adoro amigo mío... En serio que ha sido fantástico encontrarte. Fue bueno venir al sur, tu cachai... Sé que todo saldrá bien. Esta mañana le pedí a Dios por ti. Te kero con le alma. Gracias por ser el amigo que siempre se preocupó cuando no comía, cuando tenía frío (recuerdas el calefactor?) y cuando las cosas se veían más bien oscuras. Por mandarme a la Región del Bío Bío y obligarme a disfrutar mi vida. Gracias y como tú dices: bendiciones.

Guari dijo...

Buhuhuuhuhuuhuhuhuuhuhuhuhuhuhuhuuhuuuuuuuuuuu, no word, honey bee!!!!! La cagó el año!!!!! una de emociones.... devo confesar que llego al final exhausta, pero enajenada. Y tengooooo que darles las gracias: si no hubiera sido por el grupete de la BBBBBida, todo el crecimiento, los aprendizajes y los dolores de conductos auditivos estallados ("Cri""A ti quete importa") no hubieran existido..... y es BARBARO uqe esten ahí en la memoria, per secula seculorum
LOS QUIERO MUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUCHO POLLOS
YMaqui, dde es tu blog, un besote especialísimo para la reportera más bkn del Bio bio!!! Tiembla, Congreso, que se viene!