
lunes, mayo 26, 2008
domingo, enero 06, 2008
martes, diciembre 11, 2007
viernes, diciembre 07, 2007
jueves, diciembre 06, 2007
Tú también eres mi estrella
Lo sé. Es de lo más mamón y fantasioso del último tiempo. Pero es muy linda. Más aún porque esta película la vi con dos grandes amores: mi hermana y mi Juan.
Pero es cierto, a veces las estrellas están más cerca del cielo lejano al que uno tiende a mirar...
Lo sé. Es de lo más mamón y fantasioso del último tiempo. Pero es muy linda. Más aún porque esta película la vi con dos grandes amores: mi hermana y mi Juan.
Pero es cierto, a veces las estrellas están más cerca del cielo lejano al que uno tiende a mirar...
martes, noviembre 27, 2007
Un gran comienzo
Qué difícil es empezar a cerrar etapas. En todo orden de cosas. Cuando se cierra un ciclo quedan tantas cosas atrás y muchas más se vienen contigo y pasan a formar parte de tu vida, de tu historia y, en alguna medida, te transforman. Nada vuelve a ser igual. Cuando llega ese momento es tiempo de parar y mirar: a tu alrededor, a los que quedan, a los que se van, a los que vienen y a ti mismo. Es tiempo de evaluar.
Luego de terminar con la presión de las clases, los talleres y los miles de proyectos que poco tiempo nos daban para respirar... no, no llega ni una gota de calma. Todo lo contrario: llega más pega. Pero en fin. También es tiempo de echarle un ojo a lo que fue -a lo menos para mí- el año más loco de mi vida.
Y la evaluación, debo reconocer, es 100% positiva. A pesar de padecer de allegamiento congénito, a ratos deseos incontrolables de estar con los míos, de disfrutar de una dieta de convento de lo más "mundo freak" y de cambiarme a la ciudad más sucia y violenta de este país... cuando se pasaban esos tragos amargos estaban ellos: mis amigos. Personitas increíbles, que se robaron buena parte de mi cariño y de esta aventura. A todos ellos, unos de más lejos que otros, les agradezco: por reírse y llorar conmigo, por el apoyo, por la unión y la fuerza, porque siempre estuvieron, siempre están y siempre estarán.
Tal como lo dijimos en este video: esta es sólo la puerta que se abre después de cerrar este etapa, es sólo el comienzo de la historia.
Qué difícil es empezar a cerrar etapas. En todo orden de cosas. Cuando se cierra un ciclo quedan tantas cosas atrás y muchas más se vienen contigo y pasan a formar parte de tu vida, de tu historia y, en alguna medida, te transforman. Nada vuelve a ser igual. Cuando llega ese momento es tiempo de parar y mirar: a tu alrededor, a los que quedan, a los que se van, a los que vienen y a ti mismo. Es tiempo de evaluar.
Luego de terminar con la presión de las clases, los talleres y los miles de proyectos que poco tiempo nos daban para respirar... no, no llega ni una gota de calma. Todo lo contrario: llega más pega. Pero en fin. También es tiempo de echarle un ojo a lo que fue -a lo menos para mí- el año más loco de mi vida.
Y la evaluación, debo reconocer, es 100% positiva. A pesar de padecer de allegamiento congénito, a ratos deseos incontrolables de estar con los míos, de disfrutar de una dieta de convento de lo más "mundo freak" y de cambiarme a la ciudad más sucia y violenta de este país... cuando se pasaban esos tragos amargos estaban ellos: mis amigos. Personitas increíbles, que se robaron buena parte de mi cariño y de esta aventura. A todos ellos, unos de más lejos que otros, les agradezco: por reírse y llorar conmigo, por el apoyo, por la unión y la fuerza, porque siempre estuvieron, siempre están y siempre estarán.
Tal como lo dijimos en este video: esta es sólo la puerta que se abre después de cerrar este etapa, es sólo el comienzo de la historia.
lunes, octubre 15, 2007
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